viernes, 7 de diciembre de 2012

NAFARREN ETXEA LIMA


Pelota vasca

Orígenes del juego de pelota vasca
Características del juego de pelota vasca
Modalidades del juego de pelota vasca
La pelota vasca, hoy (principales innovaciones)
Bibliografía

Orígenes del juego de pelota vasca
El juego de pelota es un deporte, tan antiguo como la Humanidad misma, que se ha conocido y practicado en todas las civilizaciones. Hoy se admite como axiomático que en todos los pueblos -¿por qué no en el vasco?- la utilización de un móvil esférico, elaborado con los materiales más insospechados (pelos, plumas prensadas, salvado, afrecho, bolas de metal, piedras, hojas, hilo, lana, semillas de cereales, tripas de gato, vejiga de animal, cuero, etc.) ha sido una práctica común para la diversión, la distracción, el ejercicio físico y el desafío personal; se rechaza, en cambio, y con buenos argumentos, la teoría del aislamiento de nuestro pueblo.

Tiempo ha que la Etnología se ha desembarazado felizmente de dos prejuicios antagónicos entre sí y tan arbitrario y nocivo el uno como el otro: el de negar al vasco cualquier patrimonialidad sobre el juego de pelota, y el de atribuirle la paternidad de su desarrollo integral.

Todo el mundo que acepta el juego de la pelota como un juego universal -cuya dilatada historia va desde la "Spheristiqué" de los griegos y la "pila" de los romanos, pasando por la "paume" de los galos, hasta llegar a la pelota vasca-, reconoce también que el actual juego vasco de pelota no guarda relación con aquellas descripciones de Homero en su Odisea, donde nos presenta a Nausíca y a sus hermanos Halio y Ladasmante, hijos de Alcinoo, rey de los feacios, como consumados jugadores de pelota; ni tampoco con lo que Apolinar de Sidonia, Obispo de Clermont (472) escribía sobre el juego de pelota, y menos con lo que, medio siglo antes, describió San Agustín en su libro Confesiones, donde se conduele de practicar el juego de pelota y de hacer trampas.

Escribe Resurrección Mª de Azcue:
"Verdad es, que, así como no hay mar, ni siquiera el Caspio, cuyas aguas no se mezclen con las de otro mar, tampoco hay lengua vernácula, costumbre o tradición autóctona que pueda jactarse de no haber sido influida por otras".

Según el compositor lezotarra Tomás Garbizu:
"Los pueblos, son como las olas del mar: entre el ir y venir de las aguas, queda en la orilla algún recuerdo del otro lado del mar y entonces se confunden las costumbres de unos y otros pueblos...".

Nos hemos habituado a oír que el juego de pelota es el juego ancestral de la comunidad vasca, como si, desde tiempo inmemorial, las vertientes pirenaicas hubieran estado pobladas de frontones y, en ellos, nuestros antepasados tirando cortadas al "txoko"; pero la realidad histórica nos obliga a recortar el vuelo de nuestro amor propio nacional.

Pero, como escribe Rafael Ossa:
"...la honestidad de no atribuirnos los orígenes del juego de pelota, no debe hacernos incurrir en el masoquismo simplista de desdeñar el derecho a cierta patrimonialidad"

Tiene razón Ossa porque, recogidas las aportaciones de los griegos, romanos y galos, sin discutir de dónde ni cómo entraron, el juego de pelota, además de haber sido conservado y practicado como deporte de base en todos los rincones de nuestra geografía, ha sido transformado, modernizado y proyectado a todo el mundo como un deporte completo, espectacular, vistoso y con suficientes dosis de arte como para que no sea reconocido ni por sus propios creadores.
De un artículo publicado en 1934 por D. Tomás Garbizu, recojo el siguiente fragmento:
"Con el origen del "zortziko", tenemos la misma duda que con los de la boina y la pelota vasca, pero se debe aceptar que en nuestro país han alcanzado una carta de naturaleza tal, que nadie quiere clasificarlas como prenda alpina y juego griego respectivamente. Los tres elementos son nuestros porque los hemos hecho vivir, llevan la sabia de nuestro corazón y los hemos fortalecido en el ambiente de nuestra alma popular, habiéndolos paseado triunfantes por lejanas tierras y escenarios del mundo culto y civilizado".

Una de las primeras referencias sobre el juego de pelota aparece en la obra Pelote Basque, publicada en París por A. Jáuregui (1944) donde reproduce un párrafo de la obra de Vainsot (siglo XVI) que dice lo siguiente:

"Durante muchos años el juego de pelota se ha practicado únicamente con la palma de las manos; como este ejercicio lesiona las manos cuando se practica de forma continua y brutal, los pelotaris manistas de nuestros días se protegen cada vez más con guantes y dobles guantes".

En el siglo XVIII, siglo de la Revolución francesa, se produce el ocaso de la pelota europea; con un enfoque racionalista y científico del devenir histórico del hombre, en Francia, Italia e Inglaterra se opta por las costumbres refinadas, se pierde interés por la pelota, y el "jeu de paume" sufre una decadencia espectacular; en el País Vasco, por el contrario, el juego de pelota es un modo de vida, una representación escénica donde se aprecia la estrecha vinculación entre el individuo y la clase social o gremio al que pertenece.
En 1720, encontramos el primer dato fidedigno sobre pelota vasca; Juan Ignacio de Iztueta -el zaldibitarra que dedicó sus ocios al estudio de la historia y costumbres de su país, al que amó como nadie-, en Gipuzcoaco Dantza gogoangarrien Condaira edo Historia, nos habla de un célebre partido de pelota jugado en Hernani entre cuatro guipuzcoanos y cuatro navarros baztaneses. Los navarros, que iban ganando la partida de calle, 6 juegos a 10, se vieron rebasados por los guipuzcoanos que la ganaron por 11 juegos a 10. En este valiosísimo documento se narra cómo Rivera, que era el capitán del equipo guipuzcoano, sacaba hasta la iglesia una pelota de 8 onzas (226,80 gramos), conocida también como pelota de media libra, que doblaba el peso de las pelotas utilizadas en la actualidad, cuyo peso jamás excede los 107 gramos.
En la Corografía o descripción general de la M.N. y M.L. Provincia de Guipúzcoa, el P. Larramendi denuncia la dureza de las pelotas que se utilizaban en su tiempo. Dice así:

"Rompen uñas y dedos, abren las manos, mancan los brazos y aún los dislocan, y con estas desgracias y chorreando la sangre... se ha de acabar la partida".

En 1751, se inaugura la plaza Kalegoen de Elgoibar; en este espacio, ejemplo de urbanismo barroco vasco, se integran y conviven el ayuntamiento, símbolo del poder civil, la parroquia, del religioso, y el nuevo frontón, que representaría al pueblo llano.

En la descripción que sobre la ciudad de San Sebastián hace en 1761 el padre Joaquín Ordóñez, figura el siguiente párrafo:

"Entre las diversiones más importantes y de mayor tradición figuran los juegos de pelota a mano y a largo; el juego de pelota es un modo de vida, una representación escénica donde se aprecia la estrecha vinculación entre el individuo y la clase social o gremio al que pertenece".

Si la tradición oral nos aporta numerosos testimonios de gran valor, más tangibles resultan las estelas funerarias que, con su parte superior en forma discoidal, fueron encontradas en Garruze y Banka. Dentro de los ritos funerarios, la costumbre de realizar grabados en las lápidas nos confirma el lugar de privilegio que en aquella época ocupaban los pelotaris dentro de la sociedad.

Ignacio Baleztena Azcarate, hermano del famoso pelotari Pello Mari, describe un partido de pelota en la plaza de Leiza en 1759; los pelotaris contendientes fueron Armara de Ituren y Juan B. Baztarrika de Huici. Todavía hoy se conserva en la plaza de Leiza el "botarri" para jugar a pelota.

En plena Revolución Francesa, surge la figura de Perkain: Juan Martín Inda, nacido en el Caserío Perkainea del barrio de Zamuke en Aldudes (Navarra). Es, sin duda, la primera figura histórica y legendaria de la pelota, un pelotari prodigioso, bajo y grueso según algunos documentos, alto y fuerte, según otros. Se citan como partidos famosos los que jugó en Louhossoa, Tolosa, Saint-Palais (Donaphaleu) y Oyarzun. Alternó con Simón el "Estudiante de Aranaz", Haroztegi, Azanza, Kirutchet y otros. Jugó numerosos partidos junto a su propio hijo.

El P. Donostia recogió en Iraburua de Sara la melodía Norat yoaiten zira, cuyo texto, que narra una de las memorables partidas del celebérrimo pelotari aldudarra, dice así:

- "Norat yoaiten zira, zu, adiskidea?".
- "Donaphaleora dut egungo segida...
urtheño bat sakelan, bertze baten bilha,
baldin Laphurtar hoiek yalgitzen badira".

(- "¡A dónde vais amigo?" -"Hoy tengo viaje a Saint-Palais. Una oncita de oro en la bolsa, en busca de otra... si aparecen esos labortanos".)

Azanzako semea nik ez dut mendratzen;
Bere parerik ez du pilota botatzen
Bai, bainan Perkain hori etzuen lotsatzen:
Plaza guziarentzat bera aski baizen

(No trato de rebajar al hijo de Azanza; en el saque no tiene rival. Sí, pero a Perkain no le intimidaba; éste se bastaba para llenar la plaza.)

Los dos elementos más característicos del juego de pelota vasca, que no se utilizaban en otros lugares fuera del País Vasco, eran el tipo de pelota (grande, pesada y tosca), y los guantes, que estaban fabricados con cuero.

Para la elaboración del "KISKI" (alma elástica o núcleo de la pelota) se empleaban:

Tripas o intestino de gato
Un prensado de una especie de gelatina que se recogía sobre la hierba del campo después de la época de lluvias y recibía el nombre de "moco de cabra"
Una clase de alga marina constituida de fibras gomosas, muy abundantes en la costa vasca, que los pescadores la denominaban kiskiteko (kiskia egiteko), para hacer el kiski.
La yesca, conocida como Ixua en la zona de Eibar y Elgoibar, o Ardagaya en la zona de Tolosa. Se trata de un hongo (Polyporius fomentarius) que crece sobre algunos árboles (hayedos); para prepararla se mondaba y se cortaba en tiras que se introducían en agua; luego se golpeaban y amasaban hasta formar una bola que se secaba y se cubría devanando sobre ella lana de oveja artile o hilo de lino liñua. Este hongo también se empleó como planta medicinal para la elaboración de emplastos.
Que en las investigaciones arqueológicas de nuestra Prehistoria no se hayan encontrado restos que guarden relación con la pelota, no significa que los vascos no jugaran a pelota, sino que las plantas o partes de animal empleadas en su elaboración imposibilitaron su conservación. Fundamentalmente se jugaba a largo, "Jeu de paume" o juego de palma, al aire y a mano o con la ayuda de un pequeño guante ancho.

Las canchas de juego se ubicaban habitualmente en las plazas de los pueblos. Dada la irregularidad del terreno de juego, para poder dar inicio a cada juego, los pelotaris, que competían por equipos situados uno enfrente del otro, botaban la pelota contra una piedra que se conoce con el nombre de botarri, sakaharri o botillo.

Se hacían apuestas en las que se cruzaban importantes cantidades de dinero.

Si entre las diferentes labores de labranza, "despamplonar" era una palabra que significaba esparcir o arropar los vástagos de la vid o de otra planta cuando están juntas, en el mundillo de la pelota se hablaba de mano despamplonada para referirse a la mano del pelotari que, dada la crudeza del juego, se encontraba dislocada, luxada, descoyuntada o desgobernada.

En la América precolombina, los pueblos maya y azteca fabricaban las pelotas para el juego con caucho que obtenían calentando el látex- resina blanca y lechosa que fluía del árbol del caucho- hasta coagularlo. El embajador francés Charles de Condamine fue quien, a comienzos del siglo XVIII, trajo el látex por primera vez a Europa.

A finales del siglo XVIII, para la elaboración del alma elástica de la pelota, los vascos tuvieron la idea de sustituir las tripas de gato por el caucho.

En el juego clásico de la época, los jugadores se situaban cara a cara, unos frente a otros, en campos opuestos y separados por una red; pero los enormes botes del nuevo material provocaban serias dificultadas para el desarrollo del juego, que se fueron superando con la modificación y adecuación a la nueva pelota de las herramientas existentes, la creación de otras nuevas y, sobre todo, con la feliz idea de empezar a lanzar la pelota contra una pared, forma de juego conocida como "blé". Si con las pelotas utilizadas hasta entonces, de poco bote, lentas y con poca salida del frontis el "blé" parecía más un juego de niños que un deporte, su popularidad acrecentó con la aplicación del caucho en la elaboración del núcleo de la pelota que, al aumentar su elasticidad, le imprimía una mayor velocidad, potencia y espectacularidad.

El historiador tolosarra Pablo de Gorosabel, en su libro Noticia de las cosas memorables de Guipúzcoa o descripción de la provincia y de sus habitantes dedica un apartado a los juegos, diversiones y fiestas. Admite que el juego más popular es la pelota y describe una por una las cuatro modalidades más conocidas: El juego a largo, el rebote, el blé y el trinquete. El juego a largo es el descrito con un mayor detenimiento. Explica cómo todos los jugadores se calzaban en la mano derecha un guante de suela cóncava que, a principios del siglo XIX, era un poco mayor que la mano de la persona, pero, poco a poco, fue aumentando de tamaño.

En el trinquete también se jugaba con guantes de suela, y era muy raro ver jugar con la mano limpia.

En el juego vasco de pelota más genuino, la pelota a mano, intervienen dos personajes principales:

El protagonista es, en nuestro caso, la mano, la herramienta más preciada, aunque la más castigada, de los pelotaris "manistas ", esa parte del cuerpo humano con la que el hombre es capaz de tocar, coger y hasta ver las cosas, competir en dureza con un bate o acordar tratados con diplomacia; en la facultad del pulgar para formar la pinza con el resto de los dedos, reside la supremacía del hombre como rey de la creación. Durante cuatro millones de años, la mano humana ha evolucionado hasta convertirse en la herramienta más perfecta que puede hallarse en la naturaleza.
El antagonista es la pelota, cuya evidente agresividad sobre cada una de las diferentes estructuras anatómicas que se sitúan entre la piel y los huesos de la muñeca, mano y dedos, depende de los elementos empleados en su fabricación, de las proporciones de los mismos, de la tensión del devanado, de su elasticidad y de su índice de rozamiento o fricción con el suelo.
La lesión más severa y de mayor incidencia de las manos era la conocida como "mal de manos" o "clavo", considerada como el mal misterioso de los vascos, atribuida por algunos autores a una lesión en las articulaciones metacarpo-falángicas. Un estudio con RMN de este tipo de lesiones ha demostrado en la tesis doctoral defendida en el año 2003 por el Dr. Barrera en la Universidad de Navarra, la existencia de hematomas encapsulados, fruto de hemorragias por roturas venosas.

Entre los tratamientos utilizados en el siglo XVIII para la curación de las lesiones de las manos destacan:

La quietud o el abandono temporal de la práctica deportiva
Buena alimentación
Tundir la mano con una piedra o martillo
Salmuera de liebre con vinagre, sal y ajo
Maniluvios de contraste
Los emplastos
Inmersiones en agua donde se han cocido hierbas maravillosas.
Las ventosas, sanguijuelas y caracoles. Curiosamente, de las glándulas bucales de las sanguijuelas se obtiene hoy la hirudina, un extracto acuoso que se emplea en Medicina por sus propiedades anticoagulantes.
Para el tratamiento de los hematomas, los cirujanos barberos realizaban las sangrías sajando en los espacios interdigitales con el cuchillo de sangrar. Hoy, en los albores del siglo XXI, es un instrumento quirúrgico que aún es utilizado por alguna sanadora o algún sasi-mediku.
Tratamiento de la hinchazón de las manos: En 1789 Jorge de la Faye recomienda:
Pisar la mano
Agua de cal animada con un poco de aguardiente
Sal de amoniaco, disuelta en vino aromático
Lejía de cenizas de sarmiento
Cataplasmas con hojas de sauco, hiezgo o persicaria
En las dos últimas décadas del siglo XIX hay una serie de hitos que hacen recuperar el prestigio de la pelota vasca como deporte:

La pelota vasca es considerada como un bien cultural vasco con tres elementos claramente diferenciadores: el núcleo de caucho de la pelota, la pared del frontis y el juego a blé.
El gran prestigio social alcanzado por los pelotaris.
La reconstrucción del frontón de Zabalbide de Bilbao, el más antiguo de este género del que se tiene noticia, destruido durante la segunda guerra carlista.
La inauguración del frontón cerrado de Ategorrieta, bautizado por Serafín Baroja con el nombre de "Jai-Alai", donde, por primera vez en la historia, a los espectadores se les cobró una entrada de 20 céntimos de peseta.
El nacimiento de las primeras revistas especializadas en pelota vasca: Pelotari, La Chistera y La Pelota en Bilbao, y en Madrid, Pelotarismo.
La publicación del famoso libro La pelota y los pelotaris, escrito por el minucioso tratadista de la pelota Antonio Peña y Goñi.
La severa denuncia de la situación de nuestra pelota en el Cap. VIII de la Historia General del Señorío de Bizcaya, del sacerdote Estanislao Jaime de Labayru y Goicoechea.

EUZKO ETXEA ARANTZAZU LIMA


EUSKONEWS
GAIAK

Federación Guipuzcoana de Pelota Vasca: en busca de la diversidad y del equilibrio

Oidui USABIAGA
Traducción: BELAXE. ITZULPEN ZERBITZUA
Jatorrizko bertsioa euskaraz

Una federación deportiva, además de responder a las necesidades de rendimiento de sus federados, también debería ofrecer sus servicios al resto de la población. Últimamente, a instancias de la sociedad, el concepto de diversidad ha tomado fuerza dentro del ámbito de la actividad física. La Federación Guipuzcoana de Pelota Vasca también ha comenzado a explorar nuevos caminos y retos, buscando siempre el equilibrio entre proyectos de alto rendimiento, iniciación y promoción.

1. Introducción
La estructura de las federaciones deportivas y de las asociaciones que las forman ha sufrido cambios importantes a lo largo de la historia. La tendencia de la última década va más allá de los objetivos de alto rendimiento, reservando más espacio a la iniciación y a la promoción. De este modo, estas instituciones privadas sin ánimo de lucro (federaciones deportivas y asociaciones) tienen la oportunidad de cubrir las necesidades de todos los ciudadanos: niños en edad escolar, hombres y mujeres, personas discapacitadas, jóvenes y adultos, etc.

Quienes trabajamos en el ámbito deportivo deberíamos reflexionar profundamente sobre estas nuevas tendencias y seguir el camino marcado por otros. Si bien la iniciación, el alto rendimiento y la promoción reciben un trato diferente, el logro de un equilibrio entre ellos implicaría beneficios extraordinarios para la sociedad. La diversificación del ámbito deportivo puede resultar muy positiva en la vida diaria, no solamente porque habrá más gente que se anime a practicar deporte, sino porque el deporte como tal ofrecerá formas diferentes de divertirse de forma sana, educativa y competitiva.

Un ejemplo significativo del cambio sufrido por algunas federaciones deportivas es la trayectoria seguida por la Federación Guipuzcoana de Pelota Vasca en los últimos años. Esta federación deportiva ha tenido que adaptarse para responder a las necesidades existentes en la sociedad actual. No suele ser fácil enfrentarse a nuevos retos, ya que los proyectos deportivos que se alejan de la tradición suelen recibirse con inquietud y rechazo, pero hay que dejar que la federación encuentre su propio modelo basándose en objetivos interesantes y enriquecedores.

2. Actividad de la Federación Guipuzcoana de Pelota Vasca
La Federación Guipuzcoana de Pelota Vasca ha elaborado y desarrollado un modelo que incluye la iniciación, la promoción y el alto rendimiento deportivo (Etxeberria Conde et al., 2005). Para poder trabajar nuevos contenidos en esta estructura, se ha optado por la formación continua de los técnicos, especializados en distintos ámbitos. En cuanto a los presupuestos, también se han puesto en marcha distintas ideas y se han buscado fuentes económicas para su desarrollo. El origen de los fondos para iniciación, promoción y alto rendimiento no es el mismo dado que, en la medida en que contamos con distintos objetivos, debemos también encontrar financiaciones diferentes. En el caso de la pelota vasca, exceptuando los proyectos deportivos de alto rendimiento (competición, selecciones), resulta muy difícil encontrar financiación para proyectos participativos, de deporte adaptado o dirigidos a lograr una mayor participación en algunas modalidades específicas. En la Federación Guipuzcoana de Pelota Vasca se han desarrollado los siguientes ámbitos que reflejan esta nueva filosofía deportiva:

Siguiendo la cronología de la conversión de estas asociaciones, uno de los ámbitos más importantes que debemos mencionar sería el deporte de alto rendimiento. Aquí se han desarrollado distintas áreas, como el deporte federado, competiciones en distintas modalidades y la selección guipuzcoana. Se han desarrollado de forma especial los sistemas adaptados a la alta competición, la infraestructura técnica de las asociaciones, el colegio guipuzcoano de árbitros y el colegio de técnicos, el sistema de organización de la selección guipuzcoana, así como la preparación técnica y física de los pelotaris.
En la actividad de la Federación Guipuzcoana de Pelota Vasca tiene especial importancia la iniciación deportiva. Entre todas las áreas desarrolladas en este ámbito, cabe mencionar el deporte escolar, la reestructuración de las asociaciones, la formación de los monitores y el equilibrio entre las distintas modalidades. También se ha llevado a cabo la difusión del sistema de juego en Gipuzkoa, se han analizado sus efectos (Usabiaga Arruabarrena et al., 2005), se ha estudiado la estructura de las asociaciones y se han puesto en marcha acciones para mejorar la calidad de la formación.

Cualquier federación deportiva debe trabajar por la promoción deportiva, cuyo objetivo principal debe ser que los participantes lo pasen bien y disfruten. La Federación Guipuzcoana de Pelota Vasca ha puesto en marcha numerosos proyectos en los últimos años. Entre ellos, cabe destacar los proyectos Emakumea Pilotari (mujer pelotari), el deporte participativo y el deporte adaptado. En el proyecto Emakumea Pilotari cabe mencionar que existen acuerdos firmados entre distintos ayuntamientos y la Federación Guipuzcoana de Pelota Vasca, siempre bajo la tutela la Diputación Foral de Gipuzkoa. El objetivo principal de este proyecto es lograr una mayor participación de las mujeres de dichas localidades. En el caso del deporte participativo, el objetivo principal es lograr la participación de deportistas no federados. En el caso del deporte participativo, el objetivo principal es lograr la participación de deportistas no federados. El deporte adaptado, por su parte, se han ajustado las reglas del juego paleta goma para las personas con discapacidad.

En las áreas transversales, la formación deportiva ha conocido un gran desarrollo. Se han sentado las bases del proceso de aprendizaje-enseñanza de la pelota vasca y se ha realizado un planteamiento profundo sobre las distintas modalidades de pelota mano (Egibar Mitxelena et al., 2007). Además, en los últimos años se han publicado varios libros sobre este tema (GEPF, 2005a, GEPF, 2005b, Gutiérrez Maortua, 2005). El ámbito investigador cada vez va adquiriendo más importancia. En los últimos años se han puesto en marcha tres proyectos con la ayuda de la Diputación Foral de Gipuzkoa y de la Universidad del País Vasco. En el ámbito del euskara también se han realizado avances. En todos los textos publicados se ha intentado utilizar el euskara correctamente, poniendo especial cuidado en la terminología vasca sobre pelota. Asimismo, la información enviada a las asociaciones, medios de comunicación y centros educativos está redactada en euskara o en euskara y castellano. Todas las actividades organizadas son al menos bilingües, como la página web de la federación, y casi toda la comunicación interna se realiza en euskara.

3. El logro de la diversidad y del equilibrio es un objetivo legítimo
Una federación deportiva no puede desarrollar únicamente el deporte de alto rendimiento. Si así lo hiciera, estaría menospreciando las necesidades de la sociedad y la función que le toca cumplir como federación. La iniciación deportiva, y en especial la promoción deportiva, han adquirido una importancia vital, por lo que las asociaciones deportivas deben hacer frente a estos nuevos retos que se les plantean.

Las asociaciones, y en este caso las federaciones deportivas, deben lograr un equilibrio entre distintas áreas en lugar de dar prioridad a algunas de ellas. Asimismo, deben definir claramente los aspectos que se desean desarrollan en cada área y los objetivos que deben cumplirse. Tras estudiar la organización de la Federación Guipuzcoana de Pelota Vasca, hemos distinguido tres áreas principales y, dentro de cada uno de ellos, hemos definido distintos aspectos a los que corresponderán distintos proyectos.

Creemos que esta estructura es capaz de responder a las necesidades de la sociedad actual. El área de alto rendimiento incluirá a todos aquellos que busquen una competición organizada, normalizada, a corto plazo y especializada, así como un entrenamiento sistemático. El área de iniciación incluirá a todos aquellos que deseen un deporte adaptado, que tengan un objetivo educativo, que deseen trabajar a medio plazo y sin especialización alguna. Finalmente, el área de promoción incluirá a todos aquellos que deseen una calidad de vida, un ocio, una actividad libre, abierta (con normas cambiantes o sin ellas), que deseen trabajar a largo plazo y busquen la diversificación.
Tal y como se ha indicado en la introducción, para desarrollar todas las áreas, poner en marcha proyectos y llevarlos a término necesitamos encontrar un equipo de trabajo especializado (o formar al equipo que ya tenemos). Éste es un gran reto: ¡ánimo!

Bibliografía

· Egibar Mitxelena, Mikel et al. Eskupilotaren ikaskuntza-irakaskuntza prozesua, 2005. Donostia: Gipuzkoako Foru Aldundia. Argitaratzear dagoen liburua.

· Etxeberria Conde, Juan Carlos et al. Gipuzkoako Euskal Pilota Federazioa: egitura idealaren bila. Kirol Federatua Kongresua, 2005. Bilbo: Bizkaiko Foru Aldundia.

· Gipuzkoako Euskal Pilota Federazioa. Euskal pilotan jarduteko oinarrizko aholkuak, 2005a, SS-1355/05. Donostia: GEPF.

· Gipuzkoako Euskal Pilota Federazioa. Eskupilotaren irakaskuntza prozesua, 2005b, SS-1356/05. Donostia: GEPF.

· Gutierrez Maortua, Igor. Eskupilotaren prestakuntza fisikoa, 2005. Donostia: GEPF.

· Usabiaga Arruabarrena, Oidui et al. EBSIS 1.0: eskola-kiroleko adinean dauden pilotarien joko-ekintza deskribatzeko eta aztertzeko behatzeko tresna. In: Kirolaren eta Jarduera Fisikoaren Ikerketa I. Kongresu Birtuala, 2005. Gasteiz: Soin Hezkuntzako Euskal Erakundea. [ISBN 84-89703-01-9]


2007 / 06 / 08-15